Equipos por el Proyecto Nacional es un espacio político que convoca al debate y la formación política a grupos militantes y dirigentes de organismos públicos, organizaciones políticas y sociales y todos aquellos ciudadanos con vocación de militancia.

Abrimos espacios de discusión, generamos nuevas ideas para el Proyecto Nacional y asistimos en la organización de encuentros para debatir y elaborar proyectos políticos y de gestión, partiendo de la mística y la discusión política plural.

Acompañamos el proyecto del Frente para la Victoria, así como todas aquellas iniciativas que contemplen la inclusión del mayor número de compatriotas que anhelan ser protagonistas del desarrollo nacional.

Los Equipos por el Proyecto Nacional queremos…

1- Proponer una formación basada en el diálogo.

Formarse vuelve a ser una responsabilidad de la política y sus equipos.
Estamos obligados a dudar sobre los grandes íconos del pensamiento político y social del siglo XX. Queremos formarnos para pensar y no para ser pensados.
Por eso asumimos como metodología: todo conocimiento se construye, toda experiencia es fuente de un nuevo saber, todo saber se renueva y se revisa ante la realidad, toda realidad se revisa frente a nuevas ideas y propuestas.
Abrir debates, escuchar a pensadores y dirigentes, a los compañeros y a los vecinos, organizar plenarios y formular conclusiones para la acción para que resurja la voluntad de reunirse, dialogar, aprender y proponer.

2- Colaborar para que el Proyecto Nacional del siglo XXI sea incluyente.

Ningún sector o grupo debe quedar excluido del debate del Proyecto Nacional. Un Proyecto Nacional, cuando se elabora sin prejuicios, se preocupa por contener la mayor parte de los anhelos y las esperanzas de las personas individualmente consideradas y de los grupos que constituyen la Nación.

3- Reparar las injusticias más flagrantes.

Debemos volver a bregar por la Justicia Social haciendo efectivos los derechos de todos. Las medidas de seguridad y los parapetos no nos salvan de las injusticias del sistema.

4- Pensar una nueva economía.

Una economía para todos está pendiente. Tenemos la responsabilidad de proponer una economía para el desarrollo incluyente y sostenible, que revise la propiedad de los recursos y la distribución del ingreso, que resguarde la soberanía de la moneda y de las finanzas nacionales y que reoriente el crédito hacia el desarrollo nacional y el bienestar popular.

5- Queremos dialogar entre nosotros y con el mundo.

Queremos formarnos para el diálogo y el consenso, y queremos prepararnos para resolver los disensos. Creemos en el Pacto Social que se ensayó en 1973, en las paritarias, en las mesas de diálogo y en los acuerdos.
Impulsamos la integración latinoamericana y el derecho al desarrollo sostenido de los pueblos. Promovemos el diálogo con todas las culturas y todos los continentes, sin miedos funcionales al imperio.

6- Queremos planificar el gobierno a partir del protagonismo social y el liderazgo para la acción.

Nuestra obligación es tener proyectos. No como un conjunto de carpetas. Un proyecto es además una energía especial, una alegría en marcha, un sentimiento en marcha. Queremos prepararnos y preparar una generación de líderes que pueda contar con técnicas de conducción y que sea capaz de enfrentar el desafío de gobernar.
Queremos retomar el hábito de la planificación, recuperando la elaboración de plataformas, agendas, declaraciones, acuerdos, planes, programas o proyectos de gobierno. Queremos que se haga hábito construir el futuro.

7- Queremos gobernar con una ética pública basada en la responsabilidad y la conciencia nacional.

Necesitamos relacionar la actividad política con la gestión y asignarle un enorme valor político a la combinación de mística y capacidad teórica y práctica para gestionar. Dar la batalla por una ética pública basada en la responsabilidad y la conciencia nacional es, por lo tanto, la condición primera en un proceso de cambio cultural. El Estado, es, desde nuestra perspectiva, el espacio que por acción e intervención genera las condiciones para el despliegue de las capacidades y proyectos individuales, familiares y sociales.
Entendemos que el funcionario corrupto o negligente daña lo que es de todos, el técnico especializado sin conciencia social ignora la magnitud de los valores en juego y el que simplemente “dura” como trabajador público compromete el futuro nacional. Funcionarios y trabajadores públicos son, para nosotros, el pilar en el que se asienta la recuperación del Estado.

8- Queremos abrir espacios a los jóvenes y a los mayores.

Hoy estamos obligados a acompañar a los chicos y a los jóvenes, especialmente a los más postergados. Debemos contar con estrategias y propuestas que los valoren, que revelen su capacidad artística y deportiva, su inclinación por lo audiovisual y lo vertiginoso, su amor por la música y los espacios abiertos, por la fiesta, los vínculos y el sexo.
No queremos tener políticas que se detengan y focalicen en sus problemas con la droga, en las adicciones, en la violencia, queremos agruparlos a partir de propuestas para su solución.
Así también, queremos acompañar las iniciativas y respetar los espacios que se abren nuestros mayores cuando se niegan a sentirse viejos, descartables y prescindibles.

9- Queremos contar con las mujeres como fuerza política.

Frente a una cultura que privilegió a los hombres y frente a las mujeres que demostraron hasta el hartazgo su coraje y vocación cívica, resistiendo, reclamando desde la plaza por sus hijos, saliendo una y otra vez de un rol familiar que la excluye de las grandes decisiones, no podemos permanecer indiferentes.
Acompañaremos a las mujeres en todas sus iniciativas, fortaleciendo su liderazgo político y su actuación estatal y social.

10- Queremos movilizarnos y sumarnos a todas las propuestas del campo nacional y popular.

Todo Proyecto Nacional se sustenta en la movilización social para el encuentro y el debate. Proponemos una movilización permanente que produzca instancias de encuentro, los que deberán reemplazar, progresivamente, los actos vacíos de sentido. Nos movilizamos para aprender y para proponer.
Por eso apostamos a las iniciativas espontáneas que están surgiendo desde que se recuperaron las ganas de hacer política. Queremos colaborar para que se fortalezcan los grupos de jóvenes, las organizaciones sociales y los espacios políticos y gremiales sostenidos por la convicción.

 

No nos han vencido. El futuro es nuestro. La política del toma y daca está en retroceso, y si quedan algunos resabios nos pararemos en la otra vereda.
El compromiso es trabajar por un cambio político, cultural y profundamente ético.

Queremos participar de este tiempo de reconstrucción de lazos y de los esfuerzos que se realizan para la definición del Proyecto Nacional.
Queremos participar con nuestras ideas, con nuestra memoria.
Para participar de este tiempo, asumimos la necesidad de formar y formarnos en el pensamiento nacional, realizando la actividad que nos debemos para ser: cuadros mejor preparados para la acción.

Equipos, abril de 2006.

Treinta años de lucha política por el país, en el pensamiento, la acción y la reflexión, me han suscitado la convicción de que nuestra Argentina necesita definir y escribir un Proyecto Nacional. Este Proyecto tiene que ser verdaderamente “nacional”; vale decir, realizado por el país. En consecuencia, todos los sectores políticos y sociales y todos los ciudadanos, tienen el deber cívico y moral de aportar su idea.
Juan D. Perón

Porque las instituciones no tienen vida propia, su vida la da el ambiente, la conciencia del medio en el que se mueven. Hagamos una conciencia argentina y hasta la más gringa de las leyes funcionará al servicio del país.
Arturo Jauretche

Hay dos maneras de explicar: explicar para conocer y explicar para actuar.
Carlos Matus